Mala se inclina hoy con profundo respeto y nostalgia para despedir a uno de sus hijos más queridos: Víctor Benedicto Huapaya Julca, quien partió a los 90 años dejando un legado imborrable de trabajo, honestidad y servicio.
Don Víctor Benedicto fue, para su pueblo, un verdadero gladiador del trabajo. Durante décadas convirtió el esfuerzo diario en la vulcanizadora en una escuela de valores, atendiendo con la misma dedicación y rectitud que lo caracterizaron toda su vida. Desafió al tiempo con la fuerza de su vocación: trabajó con el ímpetu de un joven hasta pasados los 85 años, dejando una lección de constancia y dignidad que hoy queda como herencia sagrada para sus hijos y para toda la comunidad.
Con ternura y gratitud, se recuerda su unión con doña Emilia Irene Ávila Yaya (+), con quien formó un hogar ejemplar del que nacieron José, Jesús, Milagros, Jhon y Carlos, a quienes Radio Fama 106.7 FM expresa su más sentido pésame y acompañamiento en este momento de dolor.
Se va un hombre bueno, de esos que ya casi no quedan. Don Benedicto no muere: permanece en la memoria viva de Mala, en cada gesto de trabajo honrado y en cada historia compartida. Su partida deja un vacío profundo, pero su legado de amor, integridad y esfuerzo es hoy nuestra mayor fortaleza.
¡Descanse en la paz eterna, Don Víctor Benedicto Huapaya Julca!
Su historia ya es parte de la leyenda de nuestro pueblo.